<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener("load", function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=6937146&amp;blogName=Ideas+brillantes&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLACK&amp;layoutType=CLASSIC&amp;homepageUrl=http%3A%2F%2Fideasbrillantes.blogspot.com%2F&amp;blogLocale=es_ES&amp;searchRoot=http%3A%2F%2Fideasbrillantes.blogspot.com%2Fsearch" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>

« Home | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next »

Contaminaciones

aspirina


Hay palabras que han quedado irremisiblemente echadas a perder por la polución.
   Una acepción oportunista se derrama sobre nuestras conexiones neuronales,  emporcando los significados hermosos o nobles que tuvo antes ese término. La manía mojigata de utilizarla para referirse al adulterio empañó para siempre la palabra amante; la cháchara cruel de los cotillas y el desparpajo impúdico del famoseo redujeron la palabra  intimidad a las heces.

  Pero lo que nunca perdonaré a Bayer es que contaminara  de muerte la palabra heroína.

Etiquetas: ,

Responde