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La frase del mes (reloaded)

    



El fin justifica los miedos

                         Ramón Eder







 © foto: Photo_Oto

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Camisas (reloaded)

camisa

Recuerdo algunas de mis camisas preferidas:

*la de grandes cuadros rojos y blancos, de felpa, con dos bolsillos, que me acompañó aquel invierno del 79;
*una  sin cuello, de rayas finas rojas y blancas, con la que me encontraba favorecido en mis años de  instituto;
*otra de algodón basto, de listas gruesas azules y moradas, comprada en Guatemala;
*aquella de tergal de rayas amarillas, heredada, a la que mi madre descosió el cuello;
*una azul, con tres botones en la manga y dos en el cuello, la primera de punto oxford, regalo de un judío de Brooklyn;
*una basta de lana gruesa y grandes cuadros, de pescador portugués;
*otra de listas desiguales de colores --rojo, azul, verde, blanco-- de cuello ancho;
*la de lona verde botella, con un gran bolsillo, como me gustan;
*otra de vestir, algodón con algo de acrílico, de cuadros negros sobre blanco;
*diez  --¿doce?--  camisas blancas de algodón que nunca faltaron.



Visto así, encuentro en el inventario trazos indelebles de monotonía.

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Iconos (reloaded)


    ¿Te acuerdas? Fue verlo en la puerta del water de caballeros de un bar de Denia y comenzar los recuerdos de la infancia a echar carreras de relevos por todo el hemisferio derecho de mi cerebro. Y ahora me pregunto dónde estará ella: la recuerdo con una melenita de puntas punzantes, nariz respingona y quizas (sólo quizás), un lazo en el cabello y una abanico ¿alguien sabe dónde puedo encontrarla?

© foto: Eme Hache

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Hernández y Fernández VI (reloaded)


Hernández: Si no está contigo quien amas, ama a quien está contigo.

Fernández: Aun diría más. Si no amas a quien está contigo, ámate a ti mismo.



Esposa de Hernández: ¿Están diciendo lo que creo estar oyendo?
Esposa de Fernández:  Probablemente. Pero dudo que ellos lo sepan.

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Profundidades (reloaded)



    Venga, vale, un día de estos dejo las lecturas profundas. Pero mientras tanto, miren qué cosas se encuentra uno. Lo dice Joaquín Font, un arquitecto tronado padre de dos poetas en Los detectives salvajes (387), de Roberto Bolaño:

    La libertad es como un número primo.

    Así, sin más explicaciones ni más nada. Una de esas frases por las que uno podría pasar sin detenerse (aunque es difícil, con esa gran Libertad como sujeto), pero donde si nos detenemos podemos quedarnos atascados horas. Más que minas antipersonas, son cargas de profundidad librescas.
    Yo aún no lo he entendido.
    ¿Alguna sugerencia?

© foto: J.Salmoral

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Del amor a los libros (reloaded)





Donald Rayfield
 nos cuenta  que el camarada Stalin era un lector voraz, de amplios intereses y fino criterio.


El resto de la obra está lleno de noticias igual de desalentadoras para quienes amamos los libros.




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Puntualidad (reloaded)

 


    En realidad, la puntualidad es un subproducto del nerviosismo, que nos impide relajarnos mientras disfrutamos hasta apurarlos de los momentos previos al encuentro con las obligaciones.
    O puede que sea un subproducto del pesimismo, que nos lleva a pensar que todo lo que podría salir mal en el trayecto lo hará, irremisiblemente.
     Mala cosa, por tanto, la puntualidad.



© viñeta: Sir John Tenniel

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