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...pajas


(viene de ...esas...)


   Claro que también tienen sus inconvenientes. De lo contrario, estarámos todos como los mandriles del zoo, sacándole brillo al sable hasta llegar al hueso.
A destacar:
*calidad:  no le hago ascos a unas gulas del norte (especialmente si vienen camufladas  en un revuelto o montadas en un canapé), pero , donde esté un plato de angulas... (sopero, a poder ser).
*status: pajearse está defintivamente mal visto. Como el transporte público y el  SMS, es un recurso de pobres, ancianos  y   niños.
Lo menos que te llaman es pajillero.
*efectos secundarios: a mi me suelen dejar desconcentrado y perezoso (o sea, relajado). Como un polvo, por otra parte. Pero sin nadie cerca a quien abrazar.
*riesgo: malo es que te pillen echando un polvo en un ascensor, pero pueden estar seguros de que es mucho más vergonzoso ser sorprendido con las manos en la Masa.
*monotonía:  con el tiempo, ambas partes de tu cuerpo acaban conociéndose tan bien que se encaminan de la mano por la senda trillada, la más recta, pero ya te sabes el   paisaje de memoria. Como el sexo conyugal, casi. 
*legalidad: ahora que sólo está mal visto ¿qué morbo puede tener?


    Procede aplicar entonces los remedios que la doctrina Cosmopolitan recomienda para combatir el aburrimiento sexual. No todas, claro: no creo que a ninguna polla le haga mucha ilusión que la reciban con palitos de incienso y una cena íntima. Pero se puede trabajar la variedad.  Hay muchas modalidades por explorar: desde las tradicionales  --¿saben que la  genuina gayola consistía en introducir una paja propiamente dicha por la uretra? ¡qué dolor!--  hasta las  que nos ofrecen las ciencias de los nuevos materiales. Aunque tengo mis dudas de que eso sea, stricto sensu, una paja.
    Y, desde luego, la masturbación tambien forma parte del juego sexual en pareja (o en grupo,  si vamos a eso). Un componente con muchas posibilidades, no me cabe duda. Pero eso --ahí sí que lo tengo claro-- es otra cosa.

Así que, si les entran ganas, y las circunstancias no lo impiden, no se corten. Pero, eso sí, ya saben,,,,,O sí.

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