Haddock (reloaded)

Pero lo del Capitán Haddock sí puedo contarlo. Porque este marino borrachín, malencarado, artífice y difusor de un selecto muestrario de exabruptos, nada de fiar para asuntos delicados pero radicalmente leal a sus amigos, torpe y perezoso, desastrado en el vestir y desastroso en las relaciones sociales, alma de cántaro plagada de vicios, violento y brutal a veces, misántropo a medias y misógino a tiempo completo, duro con las espuelas pero blando con las espigas, desdeñoso de los trinos de una Castafiore insoportable pero tal vez enamorado en secreto del ruiseñor del Milán, buen burgués que no duda un instante en hacer el petate cuando la ocasión lo exige y echarse a recorrer el mundo en compañía de ese listillo entrometido que es Tintín, este Capitán Haddock, digo, es finalmente un hombre de una pieza, de los que se visten por los pies.
Yo soy Haddock, y no crean que es sólo la barba y la afición a los cuellos vueltos.
Sólo me falta Moulinsart.
Etiquetas: Aniversario, Culturas, Introspecciones, Personajes, Reloaded
3 opinan
Yo soy una mezcla de Haddok (por el carácter y los exabruptos) y de Tornasol (algo durillo de oído). Por fortuna, no me falta Moulinsart, modesto, si, pero mmmmmmmm.
Ah, sí, sólo te falta Néstor, entonces. ;)
Ah, sí, sólo te falta Néstor, entonces. ;)
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