<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d6937146\x26blogName\x3dIdeas+brillantes\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dBLACK\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://ideasbrillantes.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://ideasbrillantes.blogspot.com/\x26vt\x3d7719204394931747143', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

« Home | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next » | Next »

Potencias del alma (III): voluntad





Una vieja frase de Antonio Gramsci solía caracterizar a los comunistas como paladines del pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad.
    El voluntarismo  era una marca de fábrica del leninismo bolchevique ( del bochevismo leninista, no sé que va antes). Luego Stalin se rencargó de reducirlo al absurdo. O a la barbarie, para ser más precisos.

  Con todo, cualquiera que lea Koba el Temible, de Martin Amis, se dará cuenta de que no se puede culpar a Stalin y exculpar a Lenin. Pero a mi lo que de verdad me da coraje es el optimismo de tantas buenas gentes  --conocí a muchas-- que, convencidas de que había llegado la hora de hacer un mundo más justo,  se vieron convertidas en cómplices de semejante banda de asesinos. Pagaron muy cara su lucha y ahora deben purgar una vergüenza de la que apenas son responsables.

  A veces no sé si lamento más el haber nacido  a tiempo para despertar al pesimismo o demasiado tarde para compartir el optimismo.

0 opinan

Responde